Vorágine, como su nombre indica, es un torbellino de intrigas producto de la dragona Iymrith, la cual orquestó la muerte de la reina Heri y la desaparición del rey Hekaton para sumir a la sociedad gigante en el caos.
Mientras que en el módulo original el Ordning se destruyó antes de la desaparición de Hekaton, en este remix hemos puesto el punto de origen de todo lo sucedido en la aventura en la desaparición del rey.
En este capítulo de nuestro remix, hemos modificado este capítulo para adaptar mejor todos los cambios de historia y acontecimientos principales para poner la culpa en Iymrith y dejar el Trono de Wyrmskull vacío.
El principal cambio se encuentra en Serissa y sus hermanas. La joven gigante, en lugar de haberse convertido en reina antes de lo esperado y encontrarse en una situación que la supera, ha decidido no tomar el trono debido a su esperanza de que el rey Hekaton esté vivo. Además, sus hermanas no intentan poner a Serissa en contra de la gente pequeña o incitarla a una guerra, sino que utilizan sus esfuerzos en convencer a otros gigantes de que lo mejor que pueden hacer es apoyar un golpe de estado para convertirlas en las nuevas gobernantes.
Como ya hemos explicado en ¿Por qué hacer un remix de esta campaña?, la razón de la destrucción del Ordning es que no existía un rey de los gigantes que ordenase al resto como actuar. Tras la muerte de la reina Heri, Hekaton abandonó su fortaleza en busca de los asasinos y desapareció durante su investigación. El vacío prolongado del Trono de Wyrmskull ha provocado que no existiese un rey de los gigantes que ordenase a los gigantes luchar contra el Culto del Dragón y finalmente Annam, cansado de la pasividad de los gigantes, ha destruido el Ordning.
Las responsables son Iymrith, Mirran y Nym.
Las hijas del rey Hekaton fueron humilladas hace más de un año cuando su padre decidió que Serissa fuese la sucesora al Trono de Wyrmskull. El rey considera que Mirran es demasiado cruel y déspota mientras que Nym es demasiado fría como para gobernar pensando en su propio pueblo.
Tras este acontecimiento, Iymrith vio la oportunidad perfecta para acabar con los pueblos pequeños y los gigantes. Utilizando una diadema contra Localización y Detección, la dragona se presentó ante el rey Hekaton como asesora y con sus engaños no solo se ganó la confianza del rey Hekaton sino de toda la familia real. Una vez obtuvo una posición asegurada en la corte, la dragona llevó a cabo su plan.
El primer paso fue convencer a las hermanas Mirran y Nym de que ellas eran las que verdaderamente debían gobernar tras la muerte de su padre. Con el apoyo de las hermanas, las tres convencieron a la reina Heri de viajar a las Rocas Rojas para descansar de sus obligaciones, donde fue asesinada por los socios de Iymrith en la Sociedad del Kraken y plantaron pruebas para acusar a la Alianza de los Lores.
Tras descubrirse lo sucedido, Iymrith aconsejó a Hekaton declarar la guerra con la gente pequeña, ya que esto debilitaría a gigantes y humanoides y le daría a Iymritgh la oportunidad de asesinar a Hekaton y a la familia real y hacerlo pasar por un ataque de la gente pequeña. Sin embargo, Serissa pidió a su padre que no declarase la guerra y descubriese si la Alianza de los Lores eran realmente culpables.
Este contratiempo frustró los planes de la dragona. No podía matar a Hekaton porque el trono recaería sobre Serissa, la cual no declararía la guerra contra la gente pequeña y podía descubrir las intenciones de Iymrith. Tampoco podía dejar que Hekaton investigase lo sucedido ya que este también podría descubrirla. Por esta razón, Iymrith junto a Mirran y Nym decidió utilizar nuevamente a la Sociedad del Kraken para secuestrar a Hekaton, para que así este no muriese y Serissa tuviese la esperanza de encontrarlo.
Tras secuestrar a Hekaton, Serissa decidió resguardarse en su torre, donde se dedica a buscar augurios que le muestren la localización del rey Hekaton. Al no heredar el trono Serissa, sus hermanas intentaron reclamar el Trono de Wyrmskull, pero este las rechazó a ambas al no ser las herederas legítimas.
Pese a que el plan original fracasó, la falta de un rey de los gigantes de la tormenta ha permitido que el caos florezca, tanto con el resto de gigantes como dentro de la corte de los gigantes de la tormenta donde Mirran y Nym conspiran constantemente contra su hermana y entre sí. Ahora, la dragona solo tiene que esperar pacientemente a que los gigantes fuera de control y sin nadie a quien obedecer se enfrenten por su propia cuenta a los pueblos pequeños y se maten entre ellos.
Hekaton se encuentra actualmente en la bodega del Morkoth bajo un trance del que no puede escapar. Además, se le ha colocado una Tiara contra Detección y Localización que Iymrith consiguió del conde Vaal, por lo que su hija es incapaz de encontrarle.
Mirran y Nym saben que no pueden gobernar mientras Serissa siga viva y saben que no pueden matarla para hacerse con el trono pues las deslegitimizaría para heredar la corona, convirtiéndose su tío Uthor en el heredero de facto.
Las dos gigantes han estado invitando a la corte a otros Señores Gigantes y han intentado hacer alianzas con ellos para que, llegado el momento, las apoyen en una guerra contra los gigantes de las tormentas y puedan coronarse como reinas.
Mirran ha estado negociando con la ayuda de Nym varios acuerdos entre los invitados de la corte para convertirse en la futura monarca mientras que Nym, a desconocimiento de su hermana que cree que Nym apoya su derecho como heredera, ha hecho varios acuerdos a espaldas de su hermana para acabar con Mirran tras acabar con Serissa.